Lisboa: 10 lugares que no te puedes perder

Lisboa

01 Ago Lisboa: 10 lugares que no te puedes perder

Lisboa, capital de nuestro país vecino, es una ciudad de las que no te puedes perder. Las palabras de este fado de Amália Rodrígues nos la describe:

Lisboa, velha cidade,
Cheia de encanto e beleza!
Sempre a sorrir tão formosa,
E no vestir sempre airosa.
O branco véu da saudade
Cobre o teu rosto linda princesa!

Es una ciudad de encanto y belleza que queremos que conozcas a través de diez lugares que te recomendamos.

Empezaremos con la Torre de Belém. Situada en el barrio del mismo nombre junto a la desembocadura del río Tajo, es una obra de Francisco Arruala y es un claro ejemplo del estilo manuelino, llamado así porque se dio bajo el reinado de Manuel I de Portugal a principios del siglo XVI. Nada más verla llama la atención la belleza de su decoración en la que destacar la gárgola del rinoceronte y sus balcones. En un principio fue construida como torre de defensa, aunque después fue centro aduanero y faro. Su estructura está dividida en dos partes: la torre y el baluarte.

Torre de Belém

En el mismo barrio se encuentra el Monasterio de los Jerónimos. Pertenece al mismo estilo arquitectónico que la Torre. Fue construido en honor a Vasco de Gama y a sus viajes a la India. Perteneció, en sus inicios, a la Orden de San Jerónimo. Es un edificio de grandes dimensiones, tiene más de 300 metros de fachada, Con una decoración con representaciones religiosas como la Virgen de Belén, escenas de la biblia o San Jerónimo, también hay alusiones a los navegantes y descubridores de esta tierra. El edificio cuenta con varias áreas, en las que destacar la impresionante Iglesia, donde se encuentra enterrado Vasco de Gama, y su claustro de gran belleza arquitectónica realizado por Juan de Castillo. En su lateral se encuentra el Museo Nacional de Arqueología.

Monasterio de San Jeronimo

No podemos dejar el barrio de Belém sin visitar el Monumento de los Descubrimientos construido en 1960. Con sus 52 metros de altura se erige como un homenaje a aquellos navegantes y héroes portugueses relacionados con los Descubrimientos. Este padrão con forma de carabela, realizado por José A. Cottinelli Telmo y Leopoldo de Almeida, consta de 33 figuras representativas de esos grandes hombres. El escudo de Portugal y la espada de la Dinastía Avís, a la que pertenecía Manuel I. Su interior alberga un ascensor que nos lleva a un mirador en el que poder contemplar entre otras cosas, el Monasterio de San Jerónimo y El Cristo Rey. En su sótano se encuentra una sala de exposiciones. A los pies del monumento se encuentra el regalo que le hizo Sudáfrica a la ciudad, un dibujo de la rosa de los vientos y el mapa del mundo.

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Cambiamos de barrio, no sin antes haber probado los Pastéis de Belém, y nos dirigimos al barrio de la Baixa. Uno de los barrios más céntricos y populares de Lisboa donde encontraremos las calles más comerciales. Este barrio fue reconstruido por el marqués de Pombal tras el terremoto que sufrió la ciudad en el siglo XVIII. Podemos pasear por calles como la Avenida de la Libertad, donde tomarnos un café mientras contemplamos los numerosos edificios del siglo XIX, que nos llevarán a plazas como la Plaza del Marqués de Pombal, la Plaza de Rossio o la Plaza del comercio, una de las plazas más conocidas de Lisboa.

Plaza de Rossio

El Elevador de Santa Justa o Elevador do Carmo, es otro atractivo de la ciudad. Esta obra de 45 metros de altura, realizado por Raoul Mesnier de Ponsard e inagurada en 1902, une los barrios de la Baixa con el Barrio Alto, solucionando la comunicación entre las dos zonas de Lisboa. Al principio funcionaba con vapor, pero en 1907 instalaron motores eléctricos. Hoy en día es más una atracción turística.

Elevador de Santa Justa

Si te gusta el mundo bohemio el Chiado es tu barrio. La forma más cómoda de acceder a él es a través del Tranvía 28 o con el Elevador. Es un barrio tradicional comparable a Montmartre de París. La cultura, el arte, el ocio se une en sus calles rebosante de vida y de historia. Los escritores del siglo XIX y principios del XX eran clientes asiduos de sus cafeterías, donde realizaban tertulias y surgían sus ideas. Hoy en día sigue siendo uno de los mejores sitios para conversar de temas artísticos y como no, para escuchar su estilo musical más tradicional que surge del corazón, los Fados.

Chiaro

El río Tajo desemboca junto a la ciudad y es atravesado por el puente 25 de Abril. En su inauguración, en 1966, recibió el nombre de Salazar, pero con la Revolución de los Claveles de 1974, cambió al nombre actual. Durante un tiempo fue el único puente de unión entre Lisboa y la ciudad de Almada, hasta la construcción del puente Vasco de Gamo que hizo que la circulación se despejara. Tiene más de 2 kilómetros de largo y una altura de 70 metros sobre el río, por lo que se recomienda una velocidad moderada. La mejor vista del puente la tenemos desde El cristo Rey, situado en la ciudad de Almada, uno de los edificios más altos de Portugal con sus 110 metros que permite ver la ciudad y el puente de una manera espectacular.

Puente 25 de abril

Si hablamos de vistas y de edificios impactantes, tenemos que hablar del Castillo de San Jorge. Cuando llegas al centro histórico de Lisboa, no puedes dejar de admirar las murallas de este castillo situado en la colina del barrio de Alfama. Este castillo data del siglo VIII con la llegada de los musulmanes. Sus muros son testigos de todos los cambios acontecidos en la ciudad y son un gran foco de historia y cultura. Su estado es de admirar ya que se han ocupado a lo largo de los años por mantenerlo y reconstruirlo. Es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad y no puedes dejar de visitarlo.

Castillo de San Jorge

Cerca del Castillo, nos encontramos con la Catedral de Lisboa o la Se de Lisboa (Se por Sede Episcopal).  Fue construida en 1147, por mandato de Alfonso I tras la Reconquista, sobre las ruinas de una antigua mezquita. Ha sobrevivido a varios accidentes naturales, el más grave el terremoto de 1755, por lo cual en su arquitectura se pueden distinguir diferentes estilos, debido a las sucesivas reformas que le han realizado, así podemos ver partes románicas como su fachada o partes góticas como sus capillas. En su interior se pueden ver, previo pago de entrada, los tesoros de la Catedral, que constan de diferentes salas con trajes, joyas y reliquias de diferentes épocas.

Se de Lisboa

Para último lugar hemos dejado la visita al Parque de las Naciones. Es la parte más moderna de la ciudad. Tiene su origen en la Expo 98 y está bastante alejada del centro histórico de la ciudad. Es una pequeña ciudad en sí misma, con centros comerciales tiendas, oficinas y estación de tren, la Estación de Oriente, obra de Santiago Calatraba. Este barrio rompe con el estilo tradicional de Lisboa, destacan sus altos edificios de estructura metálica y cristal, tan diferentes a los que nos encontramos en otros barrios de la ciudad. Disfrutemos de la zona mientras nos comemos un bocadillo de Bacalhau con presunto y una copita de vinho verde.

Parque de las Naciones

Hemos puesto sólo diez lugares, pero en Lisboa hay mucho que ver, móntate en el Tranvía 28 y… ¡descúbrelos!

 

 

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